Que soy humo, me dice un anónimo (que será «fuego», sin duda)

Hay artistas que me deberían gustar, porque gustan, pero no me gustan. ¿Qué hacemos? Nada, me toca fastidiarme yo. Porque entre la opinión de todo un colectivo formado, fundamentado, mutuamente validado y mi opinión, está claro que lo que prevalece es el colectivo formado, fundamentado y mutuamente validado, y no la opinión del humo. Porque, por cierto, hoy me he enterado de que soy humo. No sé quién se estará quemando (el pobre), pero yo soy su humo. 

Esto es la democracia, y la tenemos por todos sitios, nos sale hasta por las orejas. Así que me fastidio y tengo que repasar la obra de Marina Abramovic. Que es muy crítica, porque sujetar un arma en brazos es ser muy crítico. Y que es muy crítica, porque llevar en brazos un conejo muerto sin pelar es muy crítico. O aparecer desnuda. De hecho, creo que Trump no me dejaría aparecer desnuda ni siquiera en el museo en el que actúa la artista por estar validada, como en alguna de estas performances. Y en la calle, en plan «invalidada», creo que me detendrían por escándalo público o algo así. O sea, detendrían al humo, que se les escaparía de las manos a los pobres policías…

– ¿Y el humo?

– Si estaba aquí ahora mismo…

– ¡Lo tengo! ¡Lo tengo!

– Otra vez se me ha escapado…

Es lo bueno de ser humo, amigo anónimo; que, siendo humo, nadie te puede detener, y menos procesar (al menos, hasta el momento no me han procesado, y mira que he tentado la suerte veces…)

 

Siete piezas fáciles, de Marina Abramovic.

  • Cinco performances de otros artistas
  • Dos de ella.

¿Está bien el título de  «Siete piezas fáciles»?

No.

Fáciles para ella. Para mí la de la metralleta, imposible, porque no tengo metralletas. Respecto a la del desnudo, cuerpo tengo, pero si lo enseño me detienen y me congelo. La de la cuchilla, no me da la gana de hacerla. La de las velas, tampoco, porque me quemo. Y la del látigo, menos. Él vestido, carísimo.)

Performance que haré yo

En resumen, sólo me queda la del conejo, que yo adaptaré a los tiempos que corren agenciándome una gallina muerta. La arroparé tipo bebé y, en un cartón, escribiré algo de la gripe aviar… y me sentaré en el suelo del espacio público, okupando el nicho de los indigentes, porque soy una artista invalidada. Creo que estoy invalidada de por vida, por humo, por humus, por humidificadora.  Para que no se molesten mucho y para que los vecinos no me reconozcan, me iré muy lejos en el metro con mi gallina envuelta en papel albal y en bolsa de plástico a modo de urna plástica y adaptable a ella.
A ver dónde la consigo con cabeza, para que sea una gallina más artística, es decir, más identitaria.

Enfoque del trabajo. Mi trabajo se sitúa en la intersección entre la zoología, la veterinaria y el arte, e incluye el enfoque técnico de las técnicas de degollar. Este último punto lo aproxima a todos los trabajos sangrientos performativos existentes hasta el momento. O sea, es plenamente ACT y también social, porque lo compartiré sentada en el espacio público. Me llevaré periódicos, porque en el espacio público el suelo suele estar sucio.

A grandes rasgos, lo que se ve (el imaginario de Abramovic y lo que les gusta a los que miran.)

Primera pieza. Pared de metacrilato contra la que oprime su cuerpo, deformándolo.
Segunda pieza. Monólogo de satisfacción sexual, sólo se oye, se ve que los visitantes están alrededor. 
Tercera pieza. Sentada en una silla con una metralleta.
Cuarta pieza. Con un conejo muerto en brazos.
Quinta pieza. Lacerándose con un látigo.
Sexta pieza. Haciéndose sangre con una cuchilla en el vientre, dibujándose.
Sexta pieza. Bailando en un vestido azul en el que después desaparece.

Opinión personal

Estas performances no están en mi línea de pensamiento y entiendo que, si seguimos una trayectoria menos canónica, la valoración no será la misma. Sin embargo, quiero decir que, en mi humilde opinión, estas performances que ha elegido para recrear (y también las creadas) se caracterizan por:

– Ser muy negativas, promover sensaciones y sentimientos agresivos, ser totalitarias, desempeñar un efectismo barato.
– Estar muy dirigidas al dolor del cuerpo.
– Cuanto más morbosas, cuanto más mórbidas, más se vuelca la audiencia, igual que ocurre con las series y con los medios en general.
– El tono de las performances rehúye todo sentido de aproximación humana, es ceremonial y distante, rígido, carente de humor y flexibilidad; de hecho, son estáticas casi todas.
– Y, por último, el lugar en el que se realizan, un museo de enorme prestigio, es garantía no sólo de que se respeta a la artista, sino también de su éxito.

No me parece que sea positivo, en absoluto, encarecer esto: It is as if a monastic urge attracted the mystic among us viewers that were there to participate. Estas performances me parecen muy inadecuadas y que promueven actitudes conservadoras y autodestructivas.

Este es el post de mi anónimo «fuego». Yo, por si acaso, lo interpreto como que está en contra mío, porque así hace todo el mundo, y mi respuesta está aquí, cargada de valores, digo de misiles, digo de insultos. 
Porque su insultante prosa ha sido demoledora de mi ¿qué? ¡De mi humo! Pero al humo, insultante profesional anónimo, no lo demuele nadie, el humo es indemolible.
(La traducción del latinajo es: «aquel que vende humo, muere de humo».)

Moraleja: el cobarde, que firme (¿¿¿Quién eres???).  Yo, a trabajar;  callada, por fin callada.  Y Abramovic, que siga autolacerándose con éxito mundial, que yo, vamos, no me clavo ni un alfiler. Pero también, gracias a mi cobardín (¡Que le quiero yo a él!), retomo mi libro de psicópatas y os comparto unas fotitos macabras, para daros gusto, macabrillas…

PS: Oooootra vez me ha quedado larguísimo el post… ¿Y a ti quién te manda leer hasta el final??

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