
Bischofberger U (2025) The monster of self-awareness (Digital art with Paint, photographed and colored with an iPhone)
Le dedico al sonido el dibujo más bonito que he hecho últimamente…
Antes de nada, en los primeros principios…
Sonidos invisibles que produzco como sujeto tratándome a mí misma como instrumento
u objetualizándome
Inverosímiles sonidos invisibles que producen mis propiedades
Sonidos invisibles que producen mis propiedades. Solucionario. (Busca la primera palabra de lo que oyes y la solución está al final.)
A ésta le he dejado mucho silencio alrededor (que es lo equivalente al marco blanco de un cuadro) porque cada vez sufro por ella, me parece que o se rompe… La tapa del water.
Aquí el pasillo subalterno y la dictadora de su pasillo andando por él como si fuera Hitler un dos un dos y a ver si termino de una vez la PEC1. Mis pasos en el pasillo.
10. Con su inconfundible personalidad y sus ruedas irrompibles, escondiento una vez más el cubierto que busco, lo abro con mi rabia feminista y lo desordeno tó. El cajón de los cubiertos.
El arrastre del radiador por el suelo que parece de pronto un ser tísico que amenaza entre dientes. El radiador.
Este es a la casa lo que el camión de la basura a mis noches. Un antipático, y siempre que lo aprieto se me mete para dentro. El microondas.
Este es una creación mía, pero, sinceramente, no tengo ni idea de cuál de mis propiedades lo produjo. No lo sé.
Lo iba a tirar porque es demasiado corto pero me ha dado pena y he dicho venga, que te acojo en mis listas de reproducción, Tampoco lo sé.
Mis leones, mis salvaguardas, que tanto os quiero que suelo dejaros dentro de casa y sólo me doy cuenta cuando he cerrado la puerta. Las llaves girando en la cerradura.
Nos encontramos con un clásico universal, la Quinta Sinfonía en el mundo de los sonidos domésticos. Disfrutamos del nuestro y del de nuestros vecinos. La cadena del water.
Sinceramente, el sonido que más he oído en mi vida el de las hojas que me hacen crecer pasando. Sonido del papel al pasar las hojas.
Uno de los de cuántas veces te he dicho que no lo toques, que lo vas a estropear al final, pero el niño sigue, y sigue, y sigue. El interruptor.
Y su pareja, el de la bolita frotándose contra el papel con unos gestos únicos e irrepetibles verdaderamente. El bolígrafo deslizándose en el papel.
Gracias a Zoom H2.
La herramienta es vital siempre.
GRACIAS a esta joya.
(Continuará.)
Bischofberger U (2025) Empezar por escuchar. (Arte digital, collage con Paint y unos ojos que escuchan, más que miran)