Pública Recordaba todavía mi intención inicial de hacer un Collage en Proyecto III. Ahora que por fin iba a tener un «Estudio de artista» y, por tanto, iba a poder hacer algo de más tamaño, tenía la intención de hacer un collage con plásticos titulado «la Era del Plástico», para una serie de «Eras» de diferentes materiales, con residuos, pintura, cosas compradas de distintos tipos… Una especie de híbrido de collage y escultura. Pensaba hacer muchas «Eras»: la Era de la Plata, la Era del Oro, la Era del Cobre, la Era de la Tierra, la Era de las Hojas, la Era del Papel, la Era de los Palo, la Era de la Arena, la Era de la Carne… Luego me metería con el cuerpo y haría híbridos de materiales representativos con pintura. Iría ampliando cuando estuviera en Galicia, donde me iba a ser muy fácil porque allí tengo espacio y materiales naturales en abundancia.
- Quería empezar por el Collage de la Era de Plástico, porque me era muy fácil encontrar material.
- Trabajé y gasté, invertí recursos.
- Fui al área de Valdemingómez y seleccioné residuos que me interesaban. Los metí en una bolsa de plástico y en el coche.
- Fui a la ferretería. Compré clavos, un estropajo plateado, etc.
- Fui a la tienda de arte. Compré el soporte de madera y sprays.
- Cargué con el soporte de madera, bajé y subí las escaleras del metro, lo metí en el coche. Al día siguiente, hice el trabajo inverso y volví a bajar y subir escaleras con el enorme tablero.
- Llegué a la academia y saqué todos mis tesoros, me disponía a empezar cuando de pronto…
- El profesor llegó. Yo no había empezado absolutamente nada, sólo tenía mis recursos encima de la silla. Me dijo:
- Vas a hacer un collage minimalista. Sólo vas a usar esto, esto, esto…
- Las lamas de la persiana van a ir en vertical.
- Todo lo pequeño lo apartas porque primero vamos a colocar lo grande
- Nos vamos a quedar con esto [y seleccionó, de entre todos los materiales, los que él quiso].
- Vamos a colocar las lamas aquí… y esto otro al otro lado para equilibrar peso.
- Esto es una composición y no se hace «de cualquier manera». Con esa expresión, «de cualquier manera», creo que se refería a las que no son la única, la suya.
- Pregunté si podía intercalar la pintura con la inclusión de nuevos materiales y dijo que no, que primero había que colocarlo todo.
- Las cosas tienen que pisarse unas y otras (y colocó un trozo de plástico plano debajo de una rejilla)
- Seguí sus pautas y pegué todo tal como él me había dicho, pero entonces quise poner la pintura y comenté, como hecho consumado, que iba a usar los sprays blanco y negro y el color naranja, y que me bajaba a la calle para aplicarlos.
- Me preguntó de qué colores iba a pintar y me dijo que mejor al revés.
- Cogí el pesado soporte, y me dijo que «el cuadro tiene que ir con esa parte hacia abajo».
- Bajé y eché la pintura
- Me encantó el efecto de la pintura encima de los materiales, subí y se lo dije. Qué tal, me dijo. Precioso, le dije. Pero él todavía tenía más planes para ¿mi? ¡su! collage.
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- Estas dos zonas hay que unirlas.
- Lo mejor sería con cartulina recortada.
- El próximo día lo haces.
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- El collage le había quedado precioso. Yo había hecho todo el trabajo y el profesor, con su decisión sumarísima, había vertido en él todas las prescripciones que, sin duda, otros profesores habían vertido en aquellas obras remotas que él haría cuando estaba en la escuela.

Quedó fuera ese plástico fino que, con el menor movimiento de aire, movía el cuadro y que yo pensaba colorear. Quedó fuera la botella, que yo había lavado y que iba a ser su centro. Quedaron fuera los clavitos, los elementos plateados, el experimentar un poco con el spray antes de pintar la totalidad del cuadro. Todo fue planificado según su idea de lo que debía ser.
Yo misma quedé fuera por varios motivos. No me corrigió ni una vez, lo único que hizo fue no dejarme hacer. Confundió el asesoramiento técnico con la imposición de motivos, además una imposición no razonada. Quedé, primero, descorazonada. Segundo, otra vez perdiendo la confianza en otra área más del mundo del arte. Unas horas después, ahora, hago planes para curar la decepción.
- De momento, no puedo tocar este cuadro. Empezaré otro collage.
- Voy a empezar el collage de La Era de la Plata yo sola.
- Entre no aprender una técnica y ser arrasada de este modo, elijo no aprender una técnica. O aprenderla a base de insistir. Ni en el colegio ni en la UOC me han enseñado así, imponiendo.
- Las prescripciones del arte que no tienen base que se las queden los que no hacen arte o sólo tienen el arte de hacer el arte que contenta a los demás. (¿Por qué minimalista? ¿Por qué primero los grandes? ¿Por qué todo repartido en el cuadro? ¿Por qué tengo que poner para arriba lo que me dice que ponga para arriba? ¿Por qué de negro lo de blanco y de blanco lo de negro? ¿Por qué?) Quien no sepa reconocer mi arte no es profesor más que de su arte.
- Queridos profesores de la UOC: de sobra sabéis que no soy una alumna aduladora, todo lo contrario, soy tirando a bruta y sin pelos en la lengua. Por eso, si os digo lo agradecida que os estoy, no miento. [Me estoy refiriendo a los responsables -colaboradores he tenido de todos los tipos.] Gracias por ayudar sin imponer, por estimular la creación, por vuestra inteligencia, por estar informados.
Y después, la tristeza de recordar todos los dibujos de los niños en los que les exigíamos esto o aquello, les dábamos tal o cual esquema de un árbol, de una casa, de unas cerezas. Disculpo, por supuesto, al profesor, y aún más al responsable de la academia: me consta que lo hizo con la mejor de las voluntades. El collage es precioso, y es suyo. A quienes no disculpo es a quienes no le enseñaron a serlo, a quienes no nos enseñaron a ser profesores de despertar el arte de los demás. También la alegría de que hayan nacido las IAs, herramientas de pensamiento, para espabilarnos a todos.

Yo me he quedado muy tocada en mi capacidad de hacer collages: no confío en mí. Nunca hubiera hecho este collage pero el collage de mi cabeza no ha tomado cuerpo para nada tampoco. Soy una ausencia en el tema collages, cuando tenía mil ideas antes de que se me diluyeran. Nunca un ejemplo tan claro de cómo la enseñanza puramente transmisiva anula. Hay que explicitar estos casos, y hacer ver cómo lo que llamamos «enseñanza tradicional» (en la que el alumno es un ejecutor de órdenes o se limita a repetir) tiene un parentesco muy estrecho con el autoritarismo. Hay que alegrarse y celebrar el nacimiento de las IAs y del mundo digital. Y respecto a este tipo de enseñanza (no ésta en concreto, casi toda es así): ojalá sólo anulara en arte. Anula la confianza en el propio pensamiento y la capacidad de pensar. Es una auténtica herramienta de poder.
¿Y yo en mi interior más hondo, que hoy ha sufrido un terremoto? Cuando inventen la izquierda de la izquierda, que me avisen, que me cogeré un café y, como Alicia, caeré flotando y flotando… O, si no, me iré con Peter Pan al País de Nunca Jamás. El caso es que ahora yo de «a mandar» nada de nada. Dios mío, esta vez no te pido moderación, esta vez te pido que me devuelvas las ganas, que me han desaparecido y, en su lugar, siento ese gusanillo de desazón que dice «mal», «mal», «no es así», «no te sale», «nunca te va a salir». Mañana mismo voy y me compro otro tablero y platas y voy a hacer un collage con tantas cosas que no va a haber quien lo levante, con cadenas y cadenas de plata, con barrotes y todo y con una composición que va a ser más o menos como la del chino de mi esquina, abarrotada a más no poder, y le voy a echar a mi Era de la Plata hasta perfume del barato y una tela de seda de plata a modo de telón del collage y además, si puedo, un diente de plata. Y le voy a poner kilómetros de papel albal y chocolatinas pegadas formando formas geométricas. Claro que no lo haré «de cualquier manera», lo haré a mi manera. Igual que mis collages virtuales, que no consiguen ni un «me gusta» de los compis, le colgaré espumillones de plata y candados plateados de amor al arte por mi parte. Y bueno… no quiero decir que esto que me ha pasado sea como una violación, pero, desde luego, si algo me evoca mi situación actual de inseguridad y sequía es -cómo se siente una persona después de las violaciones que, por cierto, soy experta en ellas y el otro día pensaba que tendría que crearse esa categoría de persona llamada «violada» que por ahora creo que no la han descrito, ¡Descríbanla! ¡Es una orden! (¿Por qué a mí nadie me hace caso nunca? Pregunta retórica, es un honor no entrar en esas abominables cadenas de BDSM aburridísimo, secularizado y vuelto prosaico en mandoneos en cadena, ¡Ah, no!, conmigo no contéis). Volviendo a mi collage, mi collage lo voy a restituir urgentemente. A lo mejor sigo trabajando el de los plásticos y arranco lo que me trae malos recuerdos o voy a aquel camino donde me encontré las lamas de las persianas, desandaré el camino andado y vuelta a empezar como cuando mi madre tuvo el accidente (ella no conducía) y al día siguiente cogió el coche para superarlo, el Collage de la Plata es algo imprescindible para mí ahora, buscaré también un zapato de tacón de plata y lo pegaré, no sé, me pondré a andar por todo Madrid a la deriva en busca de plata, todo el fin de semana buscando plata por todos los sitios, qué hace señora, busco plata, qué come, como bocadillos de chorizo, comiendo bocadillos de chorizo y buscando plata a la vez, sí oiga usted, porque quiero, plata de baratillo por supuesto, tal vez le cambie el nombre y le llame «La Era de lo Plateado», ah, los cubiertos, cubiertos tengo que ponerle a mi collage y llaves, llaves pegadas, y qué más… tendrá que tener capas, a lo mejor le pego telas y es en las telas donde pego cosas. También purpurina, la hay de plata. Va a ser un homenaje, un homenaje a la plata, no quiero que me pase con los Collages como con el After Effects, porque ya es suficiente estar traumatizada o sentirse violada por todo un Adobe, con lo enorme que es Adobe protagonizando una violación titánica, ay, para sentirte además violada por los Collages, no me quiero sentir así con los Collages. Collages, que no sois Adobe, que sois amigos. Olvidemos esto. No se repetirá. No. Jamás. Creo que voy a ir a coger más lamas de persianas. Dónde vas. A coger lamas de persianas. Adónde. Al vertedero. Por qué. Soy artista. Qué quiere decir artista. Que hago lo que quiero, como ir al vertedero a por lamas y buscar plata comiendo bocadillos de chorizo; además, dos veces lamas y dos bocadillos, para más INRI.
Por último: no sé si me cabrá todo esto en mi collage, pero que nadie, ni por asomo, ose decirme que no meta alguna de estas cosas. Eso es decisión exclusivamente mía; y gracias, Gemini.
Cosas que voy a incluir en mi collage La Era de la Plata.
Plata (el metal)
Acero inoxidable
Aluminio
Cromo
Níquel
Platino
Paladio
Titanio
Estaño
Mercurio (líquido)
Peltre
Rodio (usado para baños plateados)
Wolframio (Tungsteno)
Zinc
Minerales de plata (como la argentita)
Láminas de papel de aluminio
Pintura plateada
Purpurina plateada
Tejidos plateados (ropa, manteles, etc.)
Vidrio espejado
Cucharas
Tenedores
Cuchillos
Platos (decorativos o de vajilla)
Bandejas
Teteras
Ollas y cazuelas
Sartenes
Hervidores de agua
Copas de metal
Marcos de fotos
Jarrones
Candelabros
Lámparas (bases o pantallas)
Manijas de puertas
Tiradores de cajones
Grifos de agua
Rejillas de ventilación
Electrodomésticos (neveras, tostadoras, microondas, etc.)
Interruptores de luz (algunos)
Persianas de aluminio
Papeleras metálicas
Contenedores de basura
Utensilios de barbacoa
Embudo de cocina
Batidor de mano (varillas)
Rallador de queso
Abridor de latas
Espátulas metálicas
Pinzas de cocina
Anillos
Collares
Pulseras
Pendientes
Cadenas
Relojes (caja y correa)
Gemelos
Hebillas de cinturones
Cremalleras (partes metálicas)
Botones metálicos
Gafas (monturas)
Navajas multiusos
Mechero Zippo
Estuches para tarjetas de visita
Termos de viaje
Bolígrafos y plumas estilográficas
Llaveros
Monedas (algunas divisas)
Tijeras
Clavos
Tornillos
Tuercas
Arandelas
Llaves inglesas
Martillos (cabezas)
Alicates
Destornilladores (puntas)
Grapadoras
Clips de papel
Grapas
Reglas metálicas
Perchas de alambre
Teléfonos móviles (carcasas de aluminio)
Ordenadores portátiles (carcasas)
Cámaras fotográficas (cuerpos de modelos antiguos o profesionales)
CDs y DVDs (superficie de lectura)
Espejos (revestimiento posterior)
Paneles solares (componentes)
Contactos eléctricos
Filamento de algunas bombillas
Instrumentos musicales (flautas traveseras, saxofones)
Monedas de inversión (lingotes de plata)
Empastes dentales (amalgama de plata)
Catéteres médicos
Algunos medicamentos (uso de iones de plata)
Componentes electrónicos
Piezas de automóviles (embellecedores, tubos de escape)
Radiadores de calefacción
Bicicletas (algunos cuadros o piezas)
La Luna (cuando refleja la luz solar y se ve plateada)
Las respuestas de la IA pueden contener errores- Mil gracias, IA. Y gracias, también, por nombrar la luna, ha sido un detalle muy bonito. La nevera no sé tampoco si me cabrá, es que Gemini, tú estás confundiendo un collage con una cocina, no sé si me cabrá en el collage también el microondas, pero yo por mi Collage de la Era de la plata, peleo todo lo que se merece y sea preciso ( y no digo que «mato» porque Gémini se lo cree). Estoy por poner una ferretería, que, en realidad, es un collage de la plata. Así que puede que sí que me quepa la nevera. Matar no mataré, IA, pero tengo un carácter de aquí te espero, para eso ésta es mi bandera.
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