Pública ¿No es la política, en el fondo, cuidado? Por supuesto que lo es. De acuerdo con esta premisa, desarrollo en azul un discurso ficticio dirigido a ese colectivo, el de los políticos, que necesita más que cualquier otro estar en posesión de los llamados «pilares del cuidado». En verde hago, como no podía ser menos, observaciones relativas a mi universo personal.
Los pilares del cuidado, según Tronto, son:
- Caring about. Preocuparnos. Identificar la necesidad.
- Caring for. Responsabilizarnos. Aceptar la responsabilidad y comprender que algo debe ser hecho.
- Caregiving. Hacernos competentes en cuidados. Proporcionar el cuidado: ver exactamente qué hacer y distribuir adecuadamente los recursos para hacerlo.
- Care-receiving. Receptividad. Recibir cuidado y valorar el cuidado por parte de quienes lo han dado, y reconocer nuevas necesidades de cuidado.
En primer lugar, subrayo que, por pertenecer (como todos nosotros) al colectivo «mamífero», los políticos son en principio poseedores de esa capacidad.
En segundo lugar, señalo la proximidad como la condición de posibilidad del comienzo de todo el proceso, lo que (creo) señala la Teoría de la Inversión Selectiva. Esa ceguera del político puede tener que ver con la distancia que, por definición, constituye a las élites.
En tercer lugar, me informo de más problemas que pueden existir para la «puesta en marcha» del proceso.
En cuarto lugar, me posiciono a favor mío.
En quinto lugar, advierto al político de que él, hoy poderoso, puede ser que sea vulnerable mañana.
«Todo hombre es mortal» es algo que cae por su peso. ¡Subrayemos, en el siglo XXI, algo mucho más relevante! «Todo hombre es mamífero». Mamífero por aquí, mamífero por allá, mamífero de mi amor y del tuyo, ligado a los demás mamíferos. Mamífero cuyo destino está entrelazado al de los otros.
1. Mamíferos, mamífero Paco, mamíferos Esteban, Julio y Elena. Todos los mamíferos. Espero que estéis bien.
Mamífero Shakespeare. Mamífero Einstein. Mamíferos que dejaron de serlo para convertirse en yo qué sé, como Hitler y demás… Vosotros, mamífero Luis y mamíferos Rodolfo y Alfredo, a vosotros me dirijo, que seguís siendo mamíferos. No olvidéis que sois mamíferos. La compasión es vuestro software, el software del sistema de apego y cuidado mamífero.

(Gracias a mi madre que, dejándome «sin situar», me arrojaba a la verdad. La verdad de los pequeños pies avanzando por los barrizales. Eso fue lo que ella vivió, eso era lo que leía en los libros de historia y el polo opuesto (los porches lujosos que eran el medioambiente de las monjas que le pagaban una miseria por enseñar) lo que ella rechazaba.
Cuando mi padre tuvo cáncer, me pregunto si vendía la casa para pagarse el tratamiento. ¡Claro que sí! ¡Véndela! -Y la vendió por partes.)
Dice el político:
Ay, qué lejos estáis, gentes del pueblo…
No os veo más que desde las gradas del circo, convertidos en aperitivo de leones, y así es imposible que me inspiréis compasión.
Necesito esa cercanía que es la película de vuestras caras, de vuestro «día a día».
Necesito saber que me necesitáis.
(¿Por qué te crees que me desvelo aquí, so tonto, sino para que me veas un poco más de cerca? Soy del pueblo, pueblo soy, y sufro. Soy ese perro cuyo sufrimiento no reconoce el que lo secciona vivo, soy ese pajaro moribundo en su nido, soy el ser en la distancia que se quiere hacer presente a ti y tus comparsas, las otras élites.)
2. Sistema motivacional y conductual para asegurar la supervivencia del grupo.
Componentes:
- Compasión (empatía +acción) es EL MOTOR y la solicitud (care+ing) la base.
- Responsabilidad. Preocupación como configuración relacional, que se traduce en solicitud.
Base neurobiológica:
- OXITOCINA.
- SEROTONINA.
- DOPAMINA.
- ENDORFINAS.
Cerebro cuidador: recepción de señales, atención sostenida, sistema somatosensorial (LA BASE DEL CUIDADO ES TÁCTIL.)
Teoría de la Inversión Selectiva. Reconocimiento de vulnerabilidad, vínculo previo (DEPENDIENDO DE CERCANÍA GENÉTICA O SOCIAL), evaluación costo/beneficio.
3. Estimado político, responsable mío que soy tu «familia» en tanto me representas y me cuidas… ¿Tienes problemas de compasión?
¿Qué ocurre cuando alguien está rodeado de personas que tienen «problemas de compasión»? Las causas son múltiples, el problema es frecuente y no se detecta a primera vista. Del mismo modo que se explora el estado de la audición de un músico o la visión de un pintor, hay que explorar la capacidad de empatía de aquel que nos cuida a todos, el político, para ver si existen problemas y tratar de encontrar soluciones.
No me merezco que no se me compadezca, no me merezco que no se me cuide, merezco el cuidado en esa reciprocidad del cuidado que describí ayer. Aquellos que me vean violada, que tengan claro que no me merecía ser violada. Aquellos que me vean descuidada, que tengan claro que no me merecía ser descuidada. He cuidado, he cuidado mucho, he cuidado muchísimo y merezco que se me cuide en el plano de lo cotidiano y en el plano político. No merezco ser descuidada ni siquiera si no hubiera cuidado. No merezco tirar de mi carro sin ayuda, no. No es un destino que yo haya elegido, que haya buscado: es la consecuencia, simple y llanamente, de los problemas en compasión que tienen mis vecinos, mis amigos, mis familiares. ¿Quién puede decirse que merezca el «descuido»? Creo que descuidarme es más que pura negligencia, es maltrato… ¡Grito! ¡No quiero ser descuidada por los que me rodean! ¡No quiero dar como obligación y sin expectativa alguna de reciprocidad!

3. Solucionad los problemas de compasión, científicos con problemas de compasión.
Cualquier élite, en la medida en que se aparta de la mayoría, tiene problemas de compasión. Los científicos, allí comodamente instalados en sus incómodos mundos universitarios con su cómodo astro de difuntos o lejanos referentes ¿pueden ser un grupo humano que presente problemas de compasión? Sin duda.

4. A mí, los que me interesan son los que se preocupan por mí.
Aquellos que se agobian de que esté con esta infección que tengo, pagando tanto por un piso tan cutre, preocupándome por el futuro cuando en el futuro debería haber más cuidado. Me da igual que el político sea feo o hable mal o que no sea del todo brillante, pero que sea compasivo, por favor. Que se activen sus mecanismos de cuidado al máximo. Los problemas que son un auténtico obstáculo para el avance del mundo son los problemas de compasión.
5. No te crezcas tanto, político.
A mí mi madre no me dejó crecida. Quiso dejarme en el primer plano de la compasión, en la tierra. No quiso hacerle el juego a esa peste humana que es la «herencia». No me quiso asegurar con dinero. Del mismo modo, no quiso mancharse las manos poseyendo. No adquirió nada. Me dejó ser, ser en los barrizales. Me apeó de la seguridad técnica de los vehículos que impiden que tus pies toquen el firme, que dificultan la valoración real del espacio.
Tu también eres solamente, si estás solo, unos pequeños pies avanzando por barrizales sin luz.

Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.