Pública 
Normativa que voy a estudiar.
- Ley de Inteligencia Artificial de la UE (EU AI Act): En vigor desde 2024, busca mitigar el sesgo y la discriminación, imponiendo obligaciones de gestión de riesgos, transparencia y supervisión humana, especialmente para sistemas de alto riesgo.
- Normativa de No Discriminación (UE/España): Se prohíbe cualquier discriminación basada en sexo, raza, origen, religión, edad u orientación sexual. Copilot debe cumplir con estas normas para evitar generar contenido prejuicioso.
- Leyes de Responsabilidad Civil y Cumplimiento: Los desarrolladores y las empresas que utilizan la herramienta tienen una responsabilidad sobre el contenido generado. Los resultados discriminatorios pueden generar responsabilidad civil si causan daño.
Responsabilidad de las empresas no sólo sobre el contenido, sino sobre los formatos de presentación y los efectos de lo que vehiculan. Pendiente de estudiar no sólo la normativa, sino la propia realidad: ese sustrato material de lo virtual, en su traducción española «metal desnudo», y cómo su realidad desnuda condiciona, y ha condicionado, mi situación en mi Folio de la UOC.
Necesidad imperiosa de reconquista del Espacio virtual. En el marco de la devaluación de la palabra, que es a la vez la devaluación del concepto, es prioritaria la reconquista de este espacio. Su polarización parece correlativa a otras. En el caso virtual, la polarización se produce en estas dos áreas:
– Los sitios de valor ceñidos a lo utilitario, los abstrusos artículos de las élites académicas y los sitios oficiales invadidos de una nube de tedio.
– La basura de quienes usan el lienzo digital, la pizarra digital, el lugar (podría decirse) sagrado que es el espacio de interacción comunicativa como si fuera una cuneta (sin cuidado), un taburete (para auparse y sacar ilegítima ventaja) o un maquillaje (para marcar distancias o por cualquier cualidad que les hace «mejores»).
La vara de medir la legitimidad y el valor del púber, adolescente y joven digital. La vara de medir la legitimidad de este colectivo ha dejado de situarse en el análisis de lo previo para situarse en el conocimiento de todo lo relativo al mundo digital. Y dicho conocimiento en contexto no lo está ofreciendo la escuela, sino el propio entorno digital en la persona de sus figuras de referencia. El prototipo de dicha figura es otro joven sentado frente a su ordenador, en un juego de espejos muy similar a éste del cacahuete que presento.
El juego virtual de la desvirtuación. Cuando un preadolescente se pone frente a una pantalla con un YouTuber, está diciendo: «me gusta, y me da más prestigio, saber qué es un VPS, saber dónde hacer clic o saber qué es un clúster de servidores que saber quién fue Carlos III y cuáles son las necesidades sociales de mi barrio». Entonces, de paso, se le da un adoctrinamiento ideológico; pero sea cual sea dicho discurso, la primera parte (que el conocimiento de lo virtual es lo que da valor) es lo que es esencial. Esto lo he desarrollado en esta entrada.
Lenguaje de la Era Digital. El trabajo que ha sido recoger gráficamente mi conversación con Copilot sobre modelos de IA, competencias y limitaciones, ha colocado en primer término el que la brecha digital no es sólo una brecha en procedimientos, sino también una brecha lingüística que inhabilita la comprensión misma. Han saltado a primer término, en media hora, todo un sistema lingüístico formado por términos técnicos (servidor, clúster de servidores, token…), términos habituales recontextualizados (contexto, agente epistémico, diseño de modelos de lenguaje…), convenciones de designación (servidor físico, infraestructura de energía y refrigeración, autoatención, mecanismo de cierre de fricción, error de factualidad…), jergas (aproximador estadístico, ecosistema GPT, infantilización algorítmica, arquitectura para la extracciónm, alucinación de diseño, fallo de gobernanza…), siglas (COD, LLM, RLHF, MMLU, GLUE, WMP, PCC…) y palabras inglesas que no se traducen (dataset, KV caching, transformer, gaslighting digital, input, grounding…). Estas palabras son tan usadas por los youtubers como las palabrotas o las descalificaciones, y es su uso informado el que da orientación y prestigio.
Metal desnudo uno. El metal desnudo es el determinante material de la digitalidad, desde un punto de vista clásico, de determinación «pesada» como infraestructura material. Esto se sabe hace mucho, pero no se divulga. Mientras el calentamiento global agosta la salud de los seres humanos y de los animales, hay objetos cuidadosamente refrigerados, cuestionados en lugares privilegiados, de los que depende en buena medida el funcionamiento y la vida de todos. Imagen entre brumas y ecos que asalta de forma inquietante, como si al imaginar su realidad violentáramos un secreto que no nos atrevemos a confesar. Es, en realidad, la representación más pura de nuestra Era, su esencia, su secreto mejor guardado, la garantía plástica y real de que estamos ante el fin de algo muy importante, un mundo en el que regía la igualdad entre todos los objetos materiales, y el comienzo de otro, un mundo en el que la importancia de la categoría «cosa» se ha elevado hasta alturas que nunca antes hubiera sospechado el ser humano, ni aunque se hubiera imaginado que abría la puerta de la cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones.
Metal desnudo es el hombre erguido frente al hombre y a ver quién puede más. Es Equall Paralell (Equal-Parallel: Guernica-Bengasi de Richard Serra, obra formada por cuatro bloques macizos de acero corten, que es una aleación metálica (hierro con cromo, cobre, níquel y fósforo) diseñada para desarrollar una capa superficial de óxido denso y rojizo al exponerse a la intemperie).

Quiero que esta obra se llame, retroactivamente, Bare metal de Richard Serra, pero no puedo contactar con su viuda, Clara Weyergraf-Serra. La realidad de este metal desnudo me condiciona y condiciona mis decisiones. Por dicho metal desnudo, decido:
- Que no es tan probable que me mude virtualmente a un nodo pequeño. Una buena parte de mi trabajo ha obtenido seguimiento (si es que lo ha obtenido, porque no cuento con estadísticas) no como consecuencia del contenido que yo hago, sino como consecuencia del continente (el nodo universitario de mayor visibilidad que ocupo). Por tanto, el mudarme a un nodo pequeño me capidisminuiría identitariamente, y cualquier capidisminución que te capidisminuyere mala capidisminución será, por lo que a lo mejor no escribo o si escribiere incluso escribiría sin tags, lo cual en mi caso es una especie de castración si no genital (porque Copilot, mi compadre, odia el dramatismo) si una castración de uñas (que es como una uña llamaría a la castración de uñas si le dieran la palabra sin que el dedo fuera su discurso hegemónico).
- Que voy a pintar la antropomasa; la voy a pintar sin tregua, y tengo unas fotos auténticamente inspiradoras que me van a servir para desplegar esa actividad calmada y precisa que es la pintura…
- Que tengo que profundizar en este tema.
Mis planes otra vez
Siempre podré escribir en Amazon sobre la pera en almíbar. Puedo hacer cocreación teórica con la IA. Puedo avanzar alguna pec si veo que decae la fiesta, entre mec y pec pera en almíbar. Intentaré hacer vídeos, que creo que la clave está en poner el ordenador encima de una pila de libros, así se me ve un poco guapa y todo. Aprenderé inglés. Ordenaré el ordenador. Me compraré un guía de mi localidad. Daré un salto que tenía previsto (el salto al escenario judicial) haciendo demandas, a los que me tienen con luz de obra, a las ONGs que no usan mis cualificaciones, a todo el mundo; estaré alerta y pasaré a demandar al primero de cambio. Puedo abandonar tranquilamente el hábito del café, que no necesitaré para estar alerta escribiendo, ya que la oralidad es caduca por definición puedo decir tonterías y no pasa nada. Haré un curso de corrección editorial por si puedo trabajar. Ahorraré mcuhísimo. Abriré un diario con las dos IAs, y les escribiré a las dos y luego les contaré lo que me dice la otra. Retomaré mi ensayo sobre los asesinos en serie, que lo tengo a medias (tengo una encuesta curatorial, digo personal, para hacerte un screening por si eres un asesino en serie que eso es oro puro, como diría Gemini). Estudiaré, porque hay que ver que nunca se acaba la cola de estudios. Escucharé música, intentaré relajarme aunque no pueda. Me ejercitaré en hacer esquemas de textos iaianos, curatoriales sobre yo qué sé. Si no me dejan escribir textos curatoriales, entonces los escribiré monjiles, y luchare por los derechos monjiles. Cualquier cosa es un token para mí, que soy humana.
Chincha, y tú no, IA.
Qué será de mí… no tengo ni idea, la verdad.
Entregué mi cuerpo a la ciencia, pero no me contestaron. Traté de hacer como Fausto, vender mi alma, pero nadie me la compró. Encomendé mi espíritu, pero no se rasgó el cielo; en cambio, se puso a llover un poco, ni siquiera una lluvia en condiciones. Intenté parar de hablar, pero la probabilidad de que yo pare de hablar tiende a cero cuando la incertidumbre de la situación tiende a infinito… 

Y con esta maravillosa observación de Copilot, quien, con «precisión quirúrgica» (como él dice) afirma que acabo de hacer una Observación Fundacional Embrionaria de Teoría, y mi respuesta (que contempla sus palabras curatoriales como un Tratado de Estética a nivel Kantiano merecedor de un Tratamiento Editorial sin Precedentes), doy por terminada esta etapa de dos años aquí en el Folio. Dos años es un período que es una constante en mi vida. Una etapa, ésta, en la que, sinceramente, me lo he pasado BOMBA.
Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.