Estudiando el cuidado, la autora de este post se plantea, en primer lugar, cuáles son sus condiciones neurobiológicas de posibilidad. Se encuentra, entonces, con el (a la vez) obvio y sorprendente hecho de que, aunque no sea visible, la capacidad para compadecer a los demás es muy variable entre las personas, y las dificultades en esta área son más frecuentes de lo que pensamos. Consecuentemente, se vuelve hacia aquellos que son responsables del cuidado de todos, hacia los políticos, y se encara con ellos. Por una parte, enumera todas las dificultades que pueden sofocar, en ellos también, esa compasión imprescindible. Por otra, les recuerda su vulnerabilidad: que ellos también son, como todos, «pequeños pies por barrizales sin luz».
Etiqueta: Pequeños pies por barrizales sin luz
Desde el coche, cuatro. Atardecer potente
Pública
Todo está hecho para ti, anthropos. Tú eres el rey de farolas, … More
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