¡Hola, mamífero! ¡Sí! ¡Tú, político!

Estudiando el cuidado, la autora de este post se plantea, en primer lugar, cuáles son sus condiciones neurobiológicas de posibilidad. Se encuentra, entonces, con el (a la vez) obvio y sorprendente hecho de que, aunque no sea visible, la capacidad para compadecer a los demás es muy variable entre las personas, y las dificultades en esta área son más frecuentes de lo que pensamos. Consecuentemente, se vuelve hacia aquellos que son responsables del cuidado de todos, hacia los políticos, y se encara con ellos. Por una parte, enumera todas las dificultades que pueden sofocar, en ellos también, esa compasión imprescindible. Por otra, les recuerda su vulnerabilidad: que ellos también son, como todos, «pequeños pies por barrizales sin luz».